La vacuna contra el virus del papiloma humano (VPH) es la primera vacuna que se aprobó para prevenir un tipo de cáncer de una forma segura. Es importante no perder de vista que ese era el objetivo. Ya han pasado 18 años desde su aprobación, por lo que ya podemos valorar si estamos consiguiendo ese objetivo. Sobre todo, teniendo en cuenta que próximamente se van a aprobar otras vacunas para otros tipos de cáncer.
CONOCIENDO AL ENEMIGO: EL CÁNCER DE CUELLO UTERINO
El cáncer de cuello uterino (CCU) o cáncer de cérvix es el que se origina en las células del cuello del útero. Se forma de una manera lenta (años): Inicialmente se producen anomalías en las células de la mucosa del cuello uterino que, si nuestro sistema inmunológico no las destruye o si no son eliminadas mediante tratamiento, pueden acabar volviéndose cancerosas, diseminándose a zonas adyacentes o a distancia. La edad media de diagnóstico es a los 50 años, y la edad media de muerte por esa causa es a los 58 años.
Para realizar la detección en estadios tempranos es fundamental realizar de forma periódica revisiones ginecológicas a partir de los 21 años que incluyan:
-Prueba del virus del papiloma humano. Busca la presencia de los tipos de VPH de riesgo alto (sobre todo 16 y 18) en las células recogidas del cervix.
-Prueba de Papanicolau (Citología cervical). Para buscar la presencia de células precancerosas o cancerosas.
Como hemos dicho, antes de desarrollarse el CCU, se va produciendo durante años en las células del cervix uterino una serie de anormalidades. La aparición de esas células anormales previas al cáncer se denomina neoplasia intraepitelial cervical (NIC). Las NIC se clasifican en una escala del 1 al 3:
-NIC 1: Cambios leves o de bajo grado. Suelen desaparecer sin tratamiento.
-NIC 2: Cambios moderados. La conducta suele ser retirar la capa de células anormales, aunque a veces desaparecen sin tratamiento. Si no desaparecen en 1-2 años o si avanzan a NIC 3, hay que tratarlas.
-NIC 3: Cambios muy anormales. Aunque no es cáncer existe riesgo de que evolucione a cáncer y debe tratarse.
La infección persistente y prolongada por los tipos de VPH de riesgo alto se cree que causa casi todos los cánceres de cuello uterino. El VPH 16 y 18 son los tipos de riesgo alto que causan el 70% de los cánceres de cuello de útero.
Aunque la relación entre VPH y CCU sea tan fuerte, el hecho de infectarse por el VPH no es equivalente a cáncer. Llevamos miles de años conviviendo los seres humanos con el VPH, de manera que si se tienen varias parejas sexuales a lo largo de la vida es muy probable que nos infectemos con el virus VPH en algún momento. Nuestro sistema inmunitario logrará vencerlas en la gran mayoría de los casos. Según cifras de la OMS, entre el 0,15-0,18 % de las infecciones por VPH progresan a cáncer. El problema ocurre cuando nos infectamos con una cepa de riesgo y nuestro sistema no logra vencerla. Eso produce una infección persistente, con el riesgo de desarrollar cáncer con el paso de los años.
Hay una serie de factores de riesgo que pueden hacer que una infección por VPH cause cáncer:
-Tener un sistema inmune debilitado. (desnutrición VIH, etc)
-Fumar
-Otras infecciones de transmisión sexual como clamidia y herpes simple.
-Edad temprana de actividad sexual
-Número creciente de parejas sexuales
-Uso de anticonceptivos
-Obesidad
-Toma de dietilestilbestrol en el embarazo de esta niña
Es muy importante realizar las revisiones ginecológicas periódicas, ya que el cáncer de cuello uterino tiene una supervivencia del 91% a los 5 años si se diagnostica en estadio temprano.
La incidencia y letalidad varía mucho de unos países a otros.
Como podemos ver en la siguiente tabla, en España no es un cáncer frecuente en mujeres. En el año 2022 supuso el 2% de los cánceres en mujeres:
Cuando oigamos estadísticas de cáncer de cervix hay que tener en cuenta la gran diferencia que hay entre los países desarrollados/no desarrollados. África oriental tiene la incidencia más alta de cáncer de cuello uterino del mundo. Las cifras se disparan en esto últimos, probablemente por la acción de esos factores de riesgo que hacen que sea más probable la evolución de infección por VPH hasta desarrollar cáncer: Desnutrición, inmunodeficiencias, VIH, edad temprana en relaciones sexuales, etc. Son tan importantes estos factores que la India ha conseguido una reducción importante de las tasas de cáncer de cervix con medidas de mejora de nutrición, suministro de agua más limpia y otros cambios en la salud pública.
La incidencia varía mucho según los países: (casos/100.000 mujeres/año)
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IRAK |
MALAWI |
ZAMBIA |
MEDIA MUNDIAL |
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2,2 |
67.9 |
64.5 |
13.3 |
La mortalidad también varía enormemente de unos sitios a otros
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SUIZA |
ESUATINI |
MEDIA MUNDIAL |
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1 |
55.7 |
7.2 |
A nivel mundial es el cuarto tipo de cáncer más común en las mujeres, con una incidencia de 600.000 nuevos casos anuales. En el mundo desarrollado la edad media de diagnóstico es de 50 años, aunque si se hacen revisiones ginecológicas periódicas se ve que es el cáncer más frecuente en mujeres entre 35-44 años. No son comunes los casos en mujeres de menos de 20 años. En España representa el 3% de los tumores femeninos.
La detección y tratamiento precoz de las lesiones precancerosas ha logrado bajar la incidencia de cáncer de cervix a la mitad desde la década de 1970 hasta la década del 2000.
La gran diferencia de incidencia de unos países a otros hace dudar del verdadero papel del VPH como causante del CCU. La duda es si es el causante o es simplemente otra consecuencia de la lista de factores de riesgo que hemos detallado antes, y que hacen que tanto la infección por VPH persistente como el desarrollo de cáncer sean consecuencia de un debilitamiento de la inmunidad vigilante.
Por lo tanto, tenemos que centrar nuestros objetivos en actuar contra esos factores de riesgo y en la importancia de realizar las revisiones ginecológicas.
EL VIRUS DEL PAPILOMA HUMANO (VPH)
El VPH es un virus que incluye más de 200 cepas diferentes. Afecta a las células de la piel, conocidas como células epiteliales.
Los VPH son omnipresentes y lo normal es que alguna de las cepas infectará a casi todas las personas a lo largo de la vida, sobre todo a las que afectan a la piel, como las que producen las verrugas cutáneas. Otras cepas pueden producir condilomas o verrugas genitales.
El problema son los que se contagian por contacto genital, ya que algunos tipos de ellos se ha considerado que son carcinógenos y se han relacionado con cáncer de cuello uterino, vulva, vagina y ano en mujeres o cáncer de ano y pene en hombres.
La Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer considera que las cepas con riesgo oncológico con:
-Alto riesgo oncológico: Cepas de VPH 16, 18, 31, 33, 35, 39, 45, 51, 52, 56, 58, 59 y 66
-Bajo riesgo oncológico: Cepas de VPH 6 y 11.
En el año 2008 el dr Harald zur Hausen recibió el premio Nobel por sus investigaciones sobre la relación entre el VPH y el CCU.
La gran mayoría de las infecciones por VPH (incluso de las cepas carcinógenas) son autolimitadas y se resuelven en 2-3 años gracias a la acción de nuestro sistema inmunológico.
Es importante saber que correlación estadística no significa causalidad. Con mucha frecuencia coinciden la infección por VPH y cáncer, pero nunca se ha establecido con certeza una prueba de causalidad directa. Podría ser que los factores de riesgo de cáncer que hemos comentado antes sean los causantes tanto de la infección persistente por VPH y del desarrollo de cáncer, y por lo tanto ambos coincidirían.
HISTORIA DE LA VACUNA
En 2006 la FDA aprobó la vacuna Gardasil de Merck, contra 4 cepas de VPH (6,11,16 y 18). Las cepas 16 y 18 están asociadas al CCU y las cepas 6 y 11 con las verrugas genitales. Para conseguir una aprobación acelerada se acogió a la Ley de Tarifas para Usuarios de Medicamentos, que permite a las compañías farmacéuticas pagar una tarifa sustancial para conseguir una aprobación acelerada.
En 2009 la FDA aprobó la vacuna Cervarix de GlaxoSmithKline para 2 cepas de VPH (16 y 18).
En 2014 la FDA aprobó Gardasil 9, para 9 cepas de VPH (6,11,16,18,31,33,45,52,58)
En cuanto a la indicación, Merck lo comercializó inicialmente como prevención del CCU entre mujeres de 9 a 26 años. En 2015 la FDA amplia la edad para mujeres hasta los 45 años. En la ficha europea no pone límite superior de edad, y pone simplemente que se puede poner a partir de los 9 años de edad.
En 2016 consiguió su aprobación para hombres de entre 9 y 45 años para prevenir el cáncer anal y varios tipos de cánceres de boca y garganta.
SEGURIDAD DE LA VACUNA
Como en todos los fármacos, y más en las vacunas (ya que se usa en personas sanas), la SEGURIDAD DEBERÍA SER LO PRIMERO. Como siempre, las agencias de seguridad (CDC en USA, EMA en Europa) se fían de los ensayos clínicos realizados por las empresas farmacéuticas.
Y el problema es que en los estudios de seguridad que realizaron en Merck para solicitar la autorización de Gardasil:
–Mintieron a las participantes :
-Les dijeron que el placebo era suero salino, cuando en realidad era el adyuvante de aluminio que lleva la vacuna (AAHS)
-Les dijeron que la seguridad ya había sido probada (con el objeto de desanimar a informar de efectos de la vacuna)
-Establecieron un sistema muy restrictivo para informar de efectos adversos: Les dio una tarjeta de calificaciones sólo al 10% de las participantes y solo podían marcar una serie muy limitada de efectos adversos leves, y no incluyendo en la tarjeta efectos graves.
-Controlaron la aparición de efectos adversos sólo durante 14 días tras cada inyección.
-Establecieron unos criterios de exclusión en el estudio que hacían que los participantes fueran unos “superhéroes de la salud”, ya que excluían: Personas con alergias graves, personas que habían tenido infecciones genitales anteriores, personas que habían tenido más de 4 parejas sexuales, con trastornos inmunológicos, con desórdenes del sistema nervioso, con enfermedades crónicas y convulsiones, con historial de abuso de alcohol y drogas, personas que habían tenido reacciones a los ingredientes de la vacuna. Así es difícil de saber si esta vacuna es capaz de prevenir que una lesión precancerosa de cervix se convierta en cancerosa, ya que puede que en la población real la vacuna no pueda evitar ese paso.
De esta manera la posibilidad de declarar efectos adversos se dificultaba bastante, pero aun así sí que hay reflejados una serie de efectos en la ficha técnica.
A la hora de analizar esos efectos adversos en los estudios de seguridad realizaron varias trampas estadísticas para que no se note su verdadera frecuencia, como podemos ver en el prospecto (Prospecto Gardasil 4 en USA: download (fda.gov) )
En el prospecto intentan que no se note la gran cantidad de efectos secundarios que provoca la vacuna VPH. En la tabla de efectos secundarios leves compara el % de efectos que provoca la vacuna con el adyuvante de aluminio que lleva también la vacuna (AAHS) y con suero salino. Debería hacerlo solo con el suero salino. Si nos olvidamos de la columna de en medio, vemos la diferencia; pero al poner la columna del adyuvante, ya no parece tanta diferencia.
De manera que si analizamos los efectos adversos sin caer en la trampa podemos ver como se vería sin la columna de en medio vemos la gran diferencia de efectos si comparamos la vacuna con un placebo real (suero salino):
Y más impactante es el resultado que obtiene al analizar efectos secundarios más graves, como enfermedades autoinmunes. Para confundir más y que no se note la diferencia entre vacunarse o inyectarse con suero, lo que hace es comparar en una columna el riesgo que supone la vacuna, con una columna en la que ha sumado los casos en los inyectados con el adyuvante de aluminio o el suero salino. Y todo eso para darnos la impresión de que da igual ponernos la vacuna con un placebo, cuando en realidad NO está comparando la vacuna con un placebo.
Veamos la tabla:
Y todo para enmascarar que la vacuna VPH tiene un riesgo en niñas de desencadenar una enfermedad autoinmune del 2,3%: UNA DE CADA 40 NIÑAS VACUNADAS DESARROLLÓ UNA ENFERMEDAD AUTOINMUNE.
Y recordemos que una vez que se desencadena una enfermedad autoinmune, es DE POR VIDA.
Además, es imposible comprobar la seguridad a largo plazo entre el grupo placebo y el vacunado, ya que el grupo placebo recibió la vacuna 6 meses desde el inicio del ensayo clínico.
GlaxoSmithKline tampoco se quedó atrás, y para hacer el estudio de seguridad de Cervarix no comprobó su vacuna con un placebo real (inyección de suero), sino que la comparó con la vacuna de hepatitis A, que tiene como adyuvante hidróxido de aluminio.
¿Y qué ocurre con los estudios de seguridad de Gardasil 9 que sustituyó en 2014 a la Gardasil original? Resulta que Gardasil 9 tiene el doble de adyuvante AAHS de la original y para comparar su perfil de seguridad esta vez no se molestaron en compararla con una inyección de suero salino, sino que compararon Gardasil 9 vs Gardasil 4 original y solo para que les saliera que producía menos efectos de autoinmunidad 2,2% vs 3,3%. Pero aun así, se producen un 2,2% de reacciones autoinmunes (1 DE CADA 45 NIÑAS, un poquito mejor)
EFECTOS ADVERSOS DE LA VACUNA
-EFECTOS ADVERSOS SEGÚN EL PROSPECTO
Es interesante analizar la lista de efectos adversos en el prospecto original de Gardasil original en USA, que es en donde se detallan mejor.
Ya hemos visto que en prospecto detalla una lista de enfermedades autoinmunes en el grupo de la vacuna:
Y ya hemos comentado la trampa para no ver diferencia con el grupo placebo.
Centrémonos sólo en el hecho de que en 14 días han aparecido una enfermedad autoinmune en el 2.3 % de las vacunadas. Estamos diciendo que EN SÓLO 14 DÍAS HA APARECIDO UNA ENFERMEDAD AUTOINMUNE EN UNA DE CADA 40 NIÑAS EN EL GRUPO DE LAS VACUNADAS, ENFERMEDAD QUE SERÁ DE POR VIDA. No sabemos el número de diagnósticos nuevos en los meses siguientes.
Uno de los efectos secundarios que detalla es la MUERTE, pero lo distribuye de manera que parece que no hay diferencia entre el grupo de los vacunados (21) y el del placebo (19), aunque sabemos que no es realmente un placebo.
Pero, aun así, si quitamos las muertes accidentales nos salen 11 muertes en 15706 vacunadas. Eso supone 7 muertos/10.000 vacunados. Y eso en 14 días de control de efectos adversos.
Si lo comparamos con el grupo que ha recibido suero, sólo ha habido 1 muerte que no sea accidental, lo que supone 0,63 muertos/10.000 vacunados.
Como el objetivo es evitar la muerte por CCU, deberíamos compararlo con esa cifra. Y si lo comparamos con la mortalidad que provoca el cáncer de cervix en el África oriental (la más alta del mundo) es de 4,27/10.000 mujeres. Y en USA es de 0,22/10.000 mujeres.
Repasemos la mortalidad:
|
|
Vacunadas |
Placebo |
CCU África oriental |
CCU USA |
|
Mortalidad/10.000 |
7 |
0.63 |
4.27 |
0.22 |
Por lo tanto, LA MORTALIDAD EN EL GRUPO DE LAS VACUNADAS TRAS LA VACUNA HA SIDO MUCHO MÁS ELEVADA QUE LA QUE PRODUCE EL CÁNCER DE CERVIX.
-EFECTOS ADVERSOS TRAS EL INICIO DE LA COMERCIALIZACION
Además de otros efectos reflejados en la ficha técnica, se han comunicado otros efectos secundarios graves: Encefalitis anti-receptor NMDA, Pancreatitis, Síndrome de Guillain-Barré, Anafilaxia, Mielitis transversa, Parálisis, síndrome de taquicardia ortostática postural (POTS), etc
Cuando se han realizado estudios postcomercialización, se ha comprobado un aumento de enfermedades autoinmunes en las vacunadas, lo que era esperable por lo que hemos visto antes.
Y en cuanto al número de alertas en el VAERS, era el campeón en el número de señales de alarma hasta la llegada de las vacunas contra el COVID.
Teniendo en cuenta que la comunicación de efectos adversos por el Gardasil corresponde a 6 años, y del resto de vacunas a 22 años.
Pero merece la pena analizar una serie de efectos adversos detectados, muy inquietantes al estar la vacuna orientada a niñas sanas en edad fértil:
-INSUFICIENCIA OVÁRICA PREMATURA
Es el consumo prematuro de los ovocitos de los ovarios y la producción de una menopausia prematura. En la población normal es una situación rara, pero que se observa con mayor frecuencia en vacunadas contra el VPH.
-AUMENTO DEL NÚMERO DE ABORTOS
En los ensayos clínicos de Gardasil no podían estar embarazadas para estar incluidas, pero alguna de ellas se quedó embarazada. Cuando combinaron los datos de los ensayos clínicos se dieron cuenta que el 25% había sufrido un aborto espontáneo. Como vieron que era una cifra alta lo compararon con el grupo del “placebo” (ya sabemos que no era placebo, era adyuvante de aluminio) y como era una cifra similar, no lo consideraron preocupante. Pero en realidad lo tenían que haber comparado con la tasa de abortos en la población local, que era mucho menor (8.9% en Dinamarca y 10-15% en EEUU).
Y en Gardasil 9 la tasa de abortos, aún fue mayor, del 27.4%.
Parece que la ventana de mayor riesgo es quedarse embarazada en los 30 días siguientes a la vacunación.
Gráfica del libro The HPV vaccine on trial, de Mary Holland.
Incomprensiblemente, esto no fue motivo de alarma para la FDA ni para la EMA, y no se avisa en la ficha técnica.
-MALFORMACIONES CONGÉNITAS
En el ensayo clínico de Gardasil no se aprecia diferencia en el número de malformaciones congénitas entre el grupo de vacunadas y el grupo “placebo” (insistimos). Pero si tenemos en cuenta la ventana de 30 días entre la vacuna y la concepción, sí que hay diferencia. En ese grupo los 5 bebés con malformaciones pertenecen al grupo de vacunadas.
Como mínimo considero que el prospecto debería recomendar tomar precauciones para evitar el embarazo como mínimo en los 30 días tras la vacunación. Pero eso daría una imagen negativa sobre la vacuna.
-DISMINUCIÓN DE LA FERTILIDAD
En los países con una alta cobertura vacunal se ha observado una disminución de la fertilidad en los grupos de edad vacunados: En Reino Unido y en EEUU la fertilidad en mujeres jóvenes ha caído un 50% desde la introducción de la vacuna. Es difícil establecer una relación causa efecto, pero el cambio en la fertilidad observado en mujeres jóvenes merece un estudio, después de haberse relacionado ya la vacuna con insuficiencia ovárica y abortos, por lo que habría que descartar la posible producción de un daño reproductivo permanente.
-RIESGO DE CÁNCER POR LA VACUNA
Según el prospecto, nunca ha sido evaluada la posible carcinogenicidad o genotoxicidad de la vacuna.
En los estudios clínicos previos a su autorización basan su efectividad en la reducción del porcentaje de lesiones precancerosas en el grupo de las vacunadas frente a las no vacunadas. En base a eso concluyen que se disminuye el riesgo de cáncer gracias a la vacuna.
El problema es que si se analizan esos estudios vemos un dato inquietante: Si resulta que analizamos el efecto de la vacunación en mujeres que tenían una infección previa por VPH, vemos que la vacuna tiene una eficacia negativa, o sea que el porcentaje de lesiones precancerosas (CIN2 o CIN3) está muy elevado en el grupo de las vacunadas.
Por lo tanto, si su razonamiento para recomendar la vacuna era que la vacunación disminuía el porcentaje de lesiones precancerosas (y el riesgo de cáncer, según ellos), según ese razonamiento debería también concluirse que la infección previa por VPH contraindica la vacuna ya que aumentaría el riesgo de lesiones precancerosas y de cáncer. Por lo tanto, no debería de recomendarse la vacunación general a partir de cierta edad o, como mínimo, realizar previamente una detención de exposición previa al VPH.
Y no solo ocurre con Gardasil, también con Cervarix:
Ya hemos visto que la seguridad de la vacuna contra el VPH deja mucho que desear. En el siguiente capítulo analizaremos su eficacia para ver si merece la pena asumir el riesgo de ponérsela.
Para terminar, cita de Juan Pablo II:
“Tenemos que defender la verdad a toda costa, aunque volvamos a ser solamente doce”.





